Energia Hidraulica/Hidroelectrica

Conociendo un poco

En síntesis, la energía hidráulica se genera aprovechando la fuerza del agua que cae desde cierta altura (desde 1 metro hasta 2000, dependiendo el caudal) y su transformación, por lo tanto, en energía dinámica o cinética. El agua es recibida por conductos instalados en turbinas a grandes velocidades y utilizando la fuerza cinética de esta para mover el eje rotor de un generador eléctrico, convirtiéndose en lo que llamamos energía hidroeléctrica. No es un recurso que pueda ser explotado en cualquier región por obvias razones: la zona debe contar con una fuente con suficiente cantidad de agua que una vez utilizada sigue su curso natural. Aún contando con una reserva óptima de agua, el desarrollo para generar este tipo de energía infiere una inversión alta de capital: presas, canales de desviación, la misma instalación de generadores y turbinas y otros costos alternativos son sumas, muchas veces, demasiado onerosas para afrontar. Por supuesto, el bajo impacto que tiene la producción de la energía hidráulica / hidroeléctrica y el escaso gasto en mantenimiento de la instalación son detalles que también se tienen en cuenta a la hora de calcular gastos.

Algo de historia

Desde hace mucho tiempo el hombre utilizó la fuerza cinética del agua en su beneficio propio, pero es con la Revolución Industrial, especialmente desde el siglo XIX, que su relevancia fue notoriamente mayor debido a la aparición de las primeras “ruedas hidráulicas” (ancestros de los rotores de los generadores eléctricos actuales) para la facilitación y aprovechamiento de este tipo de energía. Gradualmente, la demanda de electricidad aumentó. Los caudales significativamente bajos de les estaciones de invierno y otoño, junto con los hielos invernales empujaron a las empresas a la construcción de enormes y costosos diques de contención, por lo que las ruedas hidráulicas se vieron desplazadas por las máquinas de vapor ni bien se pudo obtener el carbón como recurso energético.

Como pionera entre las centrales se alza la Central Hidroeléctrica de Northumberland, en Gran Bretaña, en 1880. Por esos años y debido al brío del resurgir de la energía hidráulica y la voraz demanda de electricidad, se produjo un invento que fue revolucionario: el generador eléctrico, seguido de un perfeccionamiento de la turbina hidráulica. Para 1920, las centrales hidroeléctricas generaban una parte muy importante de la producción global de electricidad.

Hoy

Actualmente y desde hace ya muchos años, nuestra sociedad y su progreso como tal tiene como eje la utilización y disposición de la energía subdividida en dos grupos:

Combustibles

Los Combustibles de uso cotidiano y directo, regularmente utilizados por gran parte de la población mundial. Su uso se restringe a calefaccionar el hogar y en diversos equipos industriales y automotrices.

Su origen es casi exclusivo del petróleo, pero también se obtiene del gas natural y el carbón (aunque en estos casos en menor medida). Se calcula que este tipo de energía abarca el 70 % del total de energía consumida por un país industrializado promedio.

Electricidad

Empleada en iluminación y para el funcionamiento de una amplísima gama de artefactos, desde el más simple electrodoméstico a grandes maquinarias industriales. Es generada por muchos de los medios mencionados anteriormente: energía hidráulica, carbón y energía nuclear entre otros.