Radiacion solar
->
Como vimos anteriormente el planeta responde y depende actualmente (más allá de la energía eléctrica) del gas natural, petróleo y del carbón. Al ser estos recursos no renovables y los excesivos precios que demandan la extracción de los mismos, en parte debido a su progresiva escasez, crecieron necesidades imperiosas de, no solo buscar fuentes alternativas de energía de recursos renovables aún no explotados, sino también de racionar y optimizar el consumo de las fuentes de energía actuales.
La conclusión devenida de estas cuestiones trae a la energía solar como la fuente de energía con mayor probabilidad de satisfacer la constante demanda y se presenta como un recurso inagotable. Es decir, energía provenida pura y directamente del Sol. Este tipo de energía encaja en el denominado subgrupo de “energías verdes”, por su nivel nulo de polución, rotulada también por su carácter de inagotabilidad como una fuente de “energía eterna”.
Aprovechando la Energía Solar
Esta fuente de energía puede ser aprovechada de dos formas: la que se aplica a través de diferentes métodos tecnológicos (gracias a los cuales se puede convertir energía solar en energía eléctrica o energía térmica) o de un modo más sencillo y directo, ya sea a través del viento, las olas o la fotosíntesis de las plantas.
Los diferentes tipos de energía que podemos llegar a encontrar en este tipo de energía pueden ser catalogados de la siguiente forma
Energía Solar Pasiva
La energía solar pasiva se define como aquella que aprovecha directamente la radiación solar y su poder calorífico sin la necesidad de sistemas mecánicos.
Energía Sola Híbrida
Este tipo de energía es utilizada como energía suplementaria o de apoyo con otro tipo de fuente de energía, como la combustible o la eléctrica.
Energía Eólica Solar
Producto del recalentamiento de masas de aire por la acción directa del Sol.
A pesar que es un recurso potencialmente óptimo y barato para su explotación y la investigación sobre su aplicación y forma de extracción data de hace varios años, actualmente se sigue estudiando y la vasta gama de variantes todavía están, en su mayor parte, en plena etapa de desarrollo.
Usos de la energía solar
Son muchos y diversos: Potabilización del agua, aclimatación de entornos cerrados, hornos solares, acondicionamiento del aire.
Un ejemplo claro del uso de la energía solar puede ser lo ocurrido en Villaseca, Chile, zona que se caracteriza por su gran cantidad de días soleados. En los 90 implementaron el uso de la “cocina solar” como método para paliar la indigencia excesiva y también con fines de, a futuro, reemplazar el tradicional uso de la madera como combustible en las cocinas convencionales. Como prueba, utilizaron dos prototipos de cocinas solares: la cocina solar de “concentración”, donde el poder del sol se concentra en forma de haz en un único punto a través de un reflector y los denominados “hornos”, sencillas cajas de material translúcido construidas para acaparar la energía del sol y conservar caliente su interior, el cual debe ser negro debido a las propiedades absorbentes de calor que tiene ese color.
Como contrapartida evidente, estos aparatos no pueden ser utilizados en días nublados o lluviosos ni en horarios nocturnos, como la alta demanda de tiempo de cocción que tiene este método (un mínimo de tres horas). Actualmente está en consideración y estudio utilizar la energía solar de forma híbrida con otros métodos de energía para subsanar tales problemas. De esta forma podríamos tener en nuestro hogar un sistema de agua caliente y calefacción a energía solar con el suplemento de otro tipo de sistema más corriente (gas o electricidad) que se activarían en los períodos sin sol.